martes, 1 de febrero de 2011

This Is Not A Movie: ...no, pues no


No sé ni cómo empezar a describir la nueva película de Olallo Rubio. Las noticias no son buenas. Y créanme; me hubiera gustado que lo fueran. Pero no. This Is Not A Movie, estrenada comercialmente el viernes en México, no llega ni siquiera a ser tan mala para ser buena.

Pertenece al género de películas indescriptibles. Como las de Ed Wood, un hombre con una visión tan personal y ñoña de la realidad, que sólo pudo ser tomado en serio cuando se hizo una película acerca de él. No hay genialidad en Wood y no la hay en Rubio. Hay tristeza, hay un tapón creativo, un estreñimiento que no sabemos si es provocado por asuntos emocionales o por la evidente carencia de educación del autor. Creo que tuve discusiones con la profundidad del discurso de Olallo en la secundaria. Pero ya no, por supuesto. No es creíble que una persona de su edad tenga tan escasos conocimientos de historia, sociedad o la vida misma, como para seguir esgrimiendo argumentos de niña de secundaria Montessori.

Esperaba otra cosa. Conocí a Olallo después del desastre de película llamada ¿Y tú cuánto cuestas? y deseé que le fuera mejor. Realmente. El hombre es honesto en su pasión por hacer películas y su deseo lo ha llevado muy lejos. Tiene ahora un par de horas de celuloide filmado con Edward Furlong y Peter Coyote en los papeles principales. Tiene una estupenda banda sonora hecha por Slash y tiene un gran ingeniero de sonido. Nada más.

No tiene nada. Creí por un momento que precisamente esa era su apuesta. Muy arriesgada, me dije. Una película que efectivamente no lo sea; que se acuse de sus propios defectos a cada segundo. Que acepte, como acepta, haberse fusilado cientos de otras películas sin ton ni son. Lo hace: justo cuando estamos pensando en Leaving Las Vegas, la menciona. Y menciona Matrix y usa a Hal, el robot de 2001, de Kubrick... Y fracasa. Porque no era cierto; no había riesgo ni contraparte. No había idea, no había guión y, efectivamente, no hay película.

La realidad: el infierno de Olallo Rubio

Rubio no tiene ni idea de lo que está viendo. Por eso no tiene idea de lo que está filmando. Sin embargo, es bueno para las imágenes y los efectos visuales y de sonido. Eso lo convierte en lo que realmente es: un buen director de comerciales. Ustedes saben, aquello de narrar una historia en 20 segundos...

Esta es, de hecho, la peor pesadilla de Olallo; caer en un sistema que él cree estar criticando. Pero si hasta los pintores más alternativos e innovadores tuvieron primero que aprender a dibujar académicamente (esto no es broma), así Olallo primero debería disciplinarse a contar historias con imágenes, antes de intentar ser un genio. Olallo debería filmar comerciales, guiones ajenos, pero con mucho rigor formal. Simple y sencillamente, él no cree que eso sirva para nada, e incluso se atreve a gritarlo en su película como si ello lo exonerara del atentado contra los espectadores que está cometiendo. No. No se puede menospreciar lo establecido cuando cualquier capítulo de cualquier serie infantil supera tu narrativa. Tal es el caso de Olallo. This Is Not A Movie es una repetición de las mismas tonterías que escupió en ¿Y tu cuánto cuestas?, sólo que esta vez disfrazadas de historia.

No me extraña que Olallo escriba tan mal (sus columnas de periódico son terribles), y tampoco me extraña que tenga dos temas de conversación repetidos hasta el infinito. Como tampoco me extraña que sea admirador del Subcomandante Marcos. Es un hombre al que le falta calle, le falta vida y le falta experiencia. Es un niño viendo el mundo desde una ventana pequeñita, creyendo que lo entiende.

Tal vez así sea mejor. Tal vez Olallo no soporte enfrentarse al mundo, al amor, al desamor, a la miseria o a la luz. Tal vez este vampirismo adolescente que lo hace ser el ídolo de miles de chavitos sea mejor, porque ahí está seguro. Ahí nadie lo alcanza. Ahí es Olallo, esa especie de combat-radio-dj y ahora combat-filmmaker al que personas como yo (según sus admiradores vendidos a Televisa y quién sabe qué mas idioteces) no podemos tocar ni con el pétalo de una rosa. Pamplinas. La película es simplemente infumable. Aunque ojo: ahí, atrás del niño imbécil, hay un cineasta. Lo puedo ver. Pero no va a surgir hasta que Olallo no se entregue a la vida y se le bote el tapón emocional que le impide dejar su zona de comfort. Él sabe a qué me refiero. Es un cineasta en potencia, completamente estreñido, sin valor para salir de un discurso absurdo, barato, iletrado e infantil. Ya basta Olallo. Mejor ve El Cisne Negro y toma para ti las recomendaciones que el personaje de Vincent Cassel le dice al personaje de Natalie Portman. O como dijera Lou Reed: “Take a Walk on the Wild Side”. Después hablamos.

Colofón para el mundo que empieza. A Kalimba le va a ir muy bien. Su carrera no sólo no está acabada, sino que acaba de comenzar. Eso sí: tiene que dejar de chupar. Si lo hace, no lo va a parar nadie, hasta la cima.

Columna publicada originalmente en http://www.callemexico.com

Twitter: @KermitFranco
Email: rfranco@callemexico.com

7 comentarios:

  1. Magnifica reseña. Mis respetos Sr. Franco

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  2. Creo que a Rene le faltan referencias para entender la película de Olallo. En lo que si es cierto es que no es una obra de arte y creo que no lo trata de ser.

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  3. pues creo que franco le tiene envidia....de como una persona que apenas acabo la secundaria alla llegado tan lejos........ en fin , el reconocimiento se gana por el trabajo, no cualquiera es ejecutivo de una estacion de radio a principios e sus 20maños, acaso usted si señor franco?? fue pionero del podcasting en mejico y es reconocido mundial mente por esa causa, a echo algo igual usted señor franco? a echo dos peliculas, una de ellas con la partisipacion de peter coyote, edward furlong y slash, (independiente de si es buena o mala , LA HIZO, Y LOS ACTORES ACCEDIERON A PARTISIPAR...¡¡¡, a echo algo parecido usted señor franco?, a mi n me gustan las peliculas de olallo, pero debo reconocer el merito por su trabajo, y creo que es el vivo ejemplo de que la formacion academica aunque es importante, no es vital para realizar lo que te gusta, y resivir el reconosimiento del publico, creo que deveria de pensar eso antes , no? que tal "la taquilla o el tenorio comico? jajaja

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  4. ..... y sorry por mi ortografia, pero es algo que me vale madres

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Sinceramente, René Franco me parece un patético intento de host, ''crítico'' (aunque dudo que intente serlo), pseudo-conductor y estúpido en general con los peores programas de la televisión y radio actual...
    Pero esta película es horrible, recuerdo haber visto el trailer y pensé que sería una película emocionante, interesante, locochón y además tenía el soundtrack de Slash, ¿qué podía salir mal? bueno...
    Esta película es extremadamente pretenciosa, aburrida, redundante y mucho más, los diálogos parecían un intento de plagio de Aaron Sorkin con groserías para llegar a conversaciones interesantes estilo Reservoir Dogs, pero no, no llegan a nada, el protagonista y sus versiones de si mismo parecen olvidar que tenían un gran problema existencial, o más bien el Pete versión ''normal'', para pasar a otro gran problema existencial, recuerdo que el ''yo'' de Edward Furlong versión alcohólico fiestero comenzó desagradandome por completo, pero luego ya no me cayó tan mal, pero no porque el personaje fuera interesante o gracioso ni nada, si no porque trata de callar al ''yo'' normal, que odié sin más con sus malditos monólogos sobre el consumismo y el sistema y blabla...entiendo lo que Rubio quería decir, pero ¿lo tenía que hacer de una manera taaan desesperante? y justo cuando crees que al menos te dejará algo para que pienses en lo que dijo dando sólo lo esencial de su idea, te la restriega en la cara, sobra decir que no es nada agradable.
    El único personaje que me pareció medio rescatable fue el de Peter Coyote, y salió como 15 minutos en toda la película, y ni siquiera es algo que haga valer la historia, la cual es técnicamente inexistente, sólo da unos minutos de actuación decente y problemas que si bien no se pueden tomar en serio, mínimo te hacen sentir cierta empatía por él. Jimmy, interpretado por Edi Gathegi, es usado como personaje que sólo está ahí para que el protagonista se cuestione más ''dudas filosóficas y existenciales'' y así evitar que la historia se estanque, técnicamente todo es un maldito relleno que a pesar de que todo pasa muy rápido y ni siquiera termina en nada, se siente lentísimo, las escenas intento de comic relief y sátira no son nada de eso, simplemente son estúpidas, y ni siquiera ese tipo de estupidez que te hace reír, simplemente terminas preguntándote qué estaban pensando al momento de filmar eso.
    Olallo Rubio parece hacer películas junto a un universitario liberalista intoxicado, ojalá a alguien le haya gustado porque yo la detesté, al menos la pude ver en Netflix y no pagué directamente por ella, en mi opinión Rubio debería seguir haciendo su podcast, o al menos sus documentales, que desconozco sus fuentes, y a veces es medio pretencioso...bueno, bastante pretencioso, pero al menos son dinámicos y entretenidos de ver.

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    1. locochona* ah...odio no poder editar comentarios, o no saber cómo haha.

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